Tres son las líneas que hoy se vislumbran como el camino de
la cirugía para los próximos veinte años:
• El quirófano inteligente.
• La robótica
• La telecirugía.
El quirófano inteligente consiste en un quirófano
completamente equipado en función de la cirugía que va a realizar y de las
personas que van a trabajar en él. Todo el instrumental y equipo quirúrgico con
sus controles está totalmente integrado en la sala de operaciones de una forma
ergonómica. Actualmente, los quirófanos de laparoscopia son los mismos que se
utilizan para cirugía abierta a los cuales se les acopla el instrumental
necesario para operar por laparoscopia.
Los quirófanos inteligentes permitirán disponer de todo lo
necesario que estará incorporado en el mismo quirófano manteniendo al paciente
perfectamente monitorizado, tanto desde el punto de vista corporal como del
entorno dentro del quirófano. Esto permite que con la máxima precisión y seguridad,
se le aporten al enfermo los fármacos, gases y demás drogas necesarias para
realizar la cirugía. El aparato electrónico integrado de todos los instrumentos
que se utilicen para la cirugía aporta una mayor precisión en el momento de
realizar una determinada operación.
Cualquier variación o cambio en la programación elegida, es
detectada electrónicamente y mediante una alarma avisa al equipo de la
variación producida. Sería como navegar con el piloto automático en un barco o
avión, o como orientarse mediante sistema de satélites y no mirando las
estrellas: la precisión aumenta. Todos estos parámetros son registrables y
reproductibles para cada operación y características del cirujano que la
realiza. La conclusión final de este quirófano inteligente es SEGURIDAD PARA EL
PACIENTE.
Se entiende por robótica, la utilización
de un robot, más o menos complejo, para que realicen las operaciones o parte de
las operaciones que hoy realizan los cirujanos. Consiste en interponer una
máquina entre el hombre y el paciente que sea controlada por el cirujano.
Actualmente disponemos de tres generaciones de robots en fase de investigación
clínica. El más evolucionado es el D’Vinci (Ver
imagen) que acoplado a la telecirugía permite realizar operaciones de
un continente a otro. Entre las ventajas más claras de estos robots está la de
sincronizado de los movimientos del robot con el ritmo de corazón del paciente,
lo que permite realizar operaciones a corazón abierto sin tener que parar y
posteriormente tener que volver a poner en marcha el corazón del paciente,
eliminando uno de los riesgos de la cirugía cardíaca. La reproductividad
mecánica de los gestos, la precisión en los mismos, la eliminación del
cansancio o fatiga corporal del cirujano en largas intervenciones son algunas
de las ventajas de la robótica. LA finalidad de la robótica es ganar en
PRECISIÓN EN LOS GESTOS Y EN LAS OPERACIONES.
D’Vinci
La telecirugía es aquella cirugía que se realiza a
kilómetros de distancia, de un país a otro o de un continente a otro, usando
las vías de telecomunicación (satélites, internet, etc) actuales. Para esta
cirugía se utilizan cámaras de televisión, telecomunicación permanente y se
puede asociar con la robótica. Actualmente existen dos tipos: la telecirugía
asistida y la telerrobótica. La telecirugía asistida permite, mediante una
comunicación permanente por televisión entre el experto y el cirujano que está
realizando la operación, aconsejar y dirigir los gestos que se han de realizar
en cada momento para el buen éxito de la operación. Permite utilizar como
ayudante mediante sus consejos, a un cirujano prestigiado al cual no tendríamos
posibilidad de utilizar. La telerrobótica, permite a un cirujano situado a
miles de kilómetros, dar las órdenes precisas a un robot para que realice la
operación que se requiere. El robot reproduce en cada momento los gestos que el
cirujano le está indicando. La telecirugía permite realizar operaciones a
distancia.
La aplicación de los sensores de calor y de color a la
detección y localización de células tumorales, su posterior eliminación
selectiva por sistemas de vibración, vaporización, por microondas o drogas,
utilizando la microcirugía o cirugía si abrir, revolucionarán el concepto de la
cirugía oncológica en los próximos años.
Las actuales tendencias y líneas de investigación de
organismos como la NASA, aplicadas a la medicina, llevarán a que en los
próximos veinte años, se pueda operar con robótica, desde un centro
tecnológicamente avanzado a través de robots a los habitantes de estaciones
espaciales, de plataforma petrolíferas en alta mar, o que estén realizando un
vuelo interoceánico. La educación médica y actualización de conocimientos y
técnicas quirúrgicas podrá realizarse sin tener que desplazarse los médicos de
un sitio a otro. Los instrumentos y tecnologías para extirpar o eliminar
tumores serán cada vez más precisos, y el cirujano estará obligado a conocer
tecnologías, sistemas electrónicos y microtécnicas quirúrgicas que le alejarán
cada vez más del concepto de cirujano actual. La frase «a grandes cirujanos
grandes incisiones» hasta hace unos años valida, nos recordarán la época de los
grandes dinosaurios (quirúrgicamente entendida).



